MARTA DE LA ALDEA

La nacieron en Madrid aunque sus orígenes son arevalenses, por eso es friolera y tiende a la neblina. Estudió Periodismo y, aunque actualmente ejerce, no sabe dónde guarda el título, ni siquiera si llegó a ir a recogerlo. Escribe porque habla mucho y no le gusta ser pesada, de hecho una de sus frases preferidas para terminar una conversación -aunque esta pudiera dar más de sí- es: “bueno, te dejo vivir”. Es alérgica a muchas cosas, especialmente a los egos y a la incontinencia verbal sin contenido. De vez en cuando canta y musgañea. En Lastura ha publicado su primer libro, Eso no me lo dices en la calle. Dice que es de buen conformar pero no es verdad, os la encontraréis allá donde se esté gritando contra  cualquier injusticia.